Lunes, 01 de febrero de 2021
Cuenca (Azuay).- Con la presencia del gerente general del Banco de Desarrollo del Ecuador B.P (BDE), Carlos Julio Jaramillo; el alcalde de Cuenca, Pedro Palacios; el presidente de la Junta de Riego del Machángara, Ángel Ullaguari; el Presidente del Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) Parroquial Chiquintad, Manuel Quito; y otras autoridades locales, se inauguraron los proyectos de conducción de agua cruda Saymirín-Planta de Tixán, la rehabilitación del canal Machángara y la construcción del interceptor XIII del río Machángara. Estas obras, que benefician a más de 560 mil habitantes, fueron financiadas por el BDE por un monto que superó los USD 9 millones.
Las obras, que generaron una centena de plazas de trabajo y cuyo monto de financiamiento es 48% de carácter no reembolsable, permitirán incrementar la cobertura de servicio local al 100%, asegurando la producción de agua potable para la ciudad para los próximos 50 años.
Con su funcionamiento se cumple el objetivo de incrementar el caudal de agua potable para la ciudad de Cuenca, la descontaminación y protección del río Machángara, y rehabilitación del canal Machángara. Así lo manifestó el gerente de la Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP), José Luis Espinoza.
El gerente general del BDE resaltó el compromiso del Gobierno Nacional en dotar de la infraestructura necesaria para ampliar el acceso a los servicios, imprescindible para proveer de uno tan básico como es el agua potable, que ahora es una realidad. “El hacer obras de este tipo, se siente en salud. Por cada millón de dólares invertidos en agua potable hay USD20 millones de ahorro en salud, porque las personas dejan de enfermarse”.
Por su parte, el presidente de la Junta Parroquial de Chiquintad manifestó que el desarrollo de esta obra garantiza la salud y bienestar de los habitantes de las parroquias Ricaurte, Llacao, Nulti, Paccha, El Valle y varios sectores urbanos de la capital azuaya.
El alcalde Palacios agradeció el apoyo del BDE para la ejecución de estos proyectos y señaló que ese cumplió con el objetivo de recuperar y preservar las condiciones ambientales del lugar, ampliar la cobertura y mejorar la calidad del servicio, promoviendo con ello el mejoramiento de las condiciones de salud y desarrollo de las comunidades beneficiarias.
El proyecto macro comprendió la instalación de una línea de conducción de 4.7 km, desde Saymirín a Ochoa León, que se realizó por margen de protección del río Machángara, y de Ochoa León hasta la planta de Tixán.
La rehabilitación del río Machángara contempló la sustitución del canal a cielo abierto por tubería PVC con pozos de revisión para cambios de dirección y acceso. Mientras que el sistema de interceptores, por su parte, está concebido para cubrir la totalidad del área del proyecto, conforme a las densidades previstas por sectores.
